El alma de los árboles

 

Miguel Herrero Uceda

El alma de los árboles es un libro singular, distinto de aquellos a los que solemos encontrar en las librerías. Es un libro que nos habla de los árboles, de su historia natural, del hábitat de cada especie, de cómo han contribuido cada una a la vida de los seres humanos, cómo nos han ayudado a paliar nuestras enfermedades, a construir viviendas y utensilios; cómo, en definitiva, nos han acompañado durante nuestro largo camino sobre el planeta que compartimos con ellos. Es un libro de entretenimiento, no tan solo porque está escrito de una forma llana y franca, con una voz sencilla y llena de cariño por estos seres, voz que se ve acompañada por la de otros autores que en sus obras han dado a los árboles vida literaria, sino porque está lleno de vida y curiosidades donde se aúnan naturaleza, literatura, mitología, historia, costumbres y leyendas en torno a cada uno de los árboles más comunes. 

Titulo: El alma de los árboles

Distribuidora: Maidhisa   Telf. 916.702.189

Autor: Miguel Herrero Uceda

Tamaño: 30 x 21 cm

ISBN: 978-84-936585-0-2

Páginas: 436

Editorial: Elam Editores   Telf. 913.737.290

P.V.P.: 29,50 €

Presentación: Encuadernado en tela con sobrecubierta

Ilustraciones: 40 acuarelas a toda página de Antonio José Herrero Uceda

       En África existen acacias que avisan a sus compañeras mediante gas etileno para que actúen sus mecanismos activos y protegerse ante la llegada de herbívoros.

Los cocos son como botellas de náufrago con las que las palmeras colonizan las islas del Pacífico.

Al abedul le gusta crecer en lugares abiertos, y bajo su protección pueden desarrollarse castaños, robles y hayas que consolidarán el bosque, mientras la siguiente generación de abedules sigue buscando nuevas y más alejadas zonas para cubrirlas de árboles.

El escritor de cuentos Hans Christian Andersen cuando iba a entrar a España vio muchos cipreses y le pareció que le decían, con sus formas de paraguas cerrados, que entraba en el país del Sol.

El ginkgo, el fósil viviente más antiguo, tiene una fuerza vital de supervivencia tan fuerte que después de la destrucción nuclear de Hiroshima, en la siguiente primavera, rebrotó un ejemplar. Los hijos de este árbol están hoy en Nueva York, Londres y París como embajadores de la Paz.

Los antiguos celtas veían en la nuez un paradigma del huevo cósmico, origen de todo el Universo. El científico y divulgador Stephen Hawking sigue utilizando la metáfora de la nuez para explicar la teoría del Big bang.

El nombre del hígado, similar en todas las lenguas romances, procede del fruto de la higuera, por la costumbre romana de comer hígado de oca cebado con higos.

Al poeta Antonio Machado le gustaba contemplar los árboles y veía en ellos un reflejo de su propia alma

He vuelto a ver los álamos dorados,

álamos del camino en la ribera

del Duero, entre San Polo y San Saturio,

¡Álamos del amor que ayer tuvisteis

de ruiseñores vuestras ramas llenas;

álamos del amor cerca del agua

que corre y pasa y sueña,

álamos de las márgenes del Duero,

conmigo vais, mi corazón os lleva!

Son sólo algunas de las muchas notas que han sido recopiladas minuciosamente por Miguel Herrero Uceda para componer este libro, fruto de su pasión por nuestros compañeros ancestrales: los árboles. Literatura, botánica, historia, costumbres, mitología y saber popular se aúnan y complementan en esta obra para dar solaz a los lectores y placer a las mentes curiosas.

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Esta nueva edición ampliada lleva el subtítulo de más árboles, más alma. Se incluyen nuevos capítulos dedicados a árboles tan significativos como las hayas y los tejos, tan singulares como el drago y tan afincados en la cultura popular como el enebro y la sabina. Por otro lado, los árboles que ya estaban plantados en el libro han crecido, como propios seres vivos, les han salido nuevas ramas que se han visto enriquecidas con nuevas acuarelas y más evocadoras imágenes poéticas. Para conseguir un desarrollo armónico, cada capítulo ha seguido aumentando sus propias raíces en busca de mayores y más profundas relaciones entre el árbol, el paisaje y el hombre.


    Comentando con los lectores, se ha creído conveniente incluir una guía concisa para identificar los árboles tratados. Es lamentable que cualquier habitante de nuestras ciudades pueda distinguir y reconocer muchos modelos de coches distintos y en cambio tenga serias dificultades si desea nombrar los árboles más comunes. Esta estremecedora realidad debería hacer reflexionar sobre los planes educativos y retomar las ideas de Francisco Giner de los Ríos que incluía el amor a la Naturaleza y al paisaje como base de su sistema de enseñanza. Unas ideas que florecieron en las mejores generaciones de poetas y pensadores que en España hubo en muchos siglos.
 

    Les deseamos una feliz lectura; y si es posible, a la sombra de un frondoso árbol.
 

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Índice

 

Todos los capítulos que ya aparecían en la primera edición de "El alma de los árboles" se han ampliado notablemente

 

Prologo de la edición ampliada

Introducción: El hombre y el bosque

 

Las palmeras, llave del paraíso

El drago, el celoso guardián de las Islas      ¡Nuevo capítulo!

El roble, fuerza y nobleza

La encina, esencia del mundo mediterráneo

La alcornoque, la virtud de saber conservar y proteger

El castaño, cuentos al amor del hogar

Las hayas, el bosque de las hadas      ¡Nuevo capítulo!

El abedul, portador de la vida

El avellano, magia de fecundidad

El nogal, el universo en una cáscara de nuez

El sauce, el eterno ciclo de la vida

Álamos, reflejos de nuestra alma

La higuera, revelación y abundancia

El olmo, compañero de nuestra vida

El nopal, la lucha por la supervivencia

El boj, el pequeño gran árbol

El plátano de sombra, el árbol de nuestras ciudades

El laurel, expresión de gloria

Los prunos, heraldos de primavera

El almendro, promesa de juventud

El manzano, árbol de la ciencia

La zarza, fuerza indómita de la naturaleza

La acacia, conocimiento místico

El eucalipto, señor del bosque australiano

El granado, fecundidad y exuberancia

El tilo, nuestro sabio benefactor

El naranjo, flores y frutos del amor

El limonero, esencia del recuerdo

La parra, historia viva del Mediterráneo

El olivo, árbol bendito

El fresno, protector de la vida

El madroño, lo perenne y lo fugaz

El ginkgo, testigo del tiempo

El pino, constancia y vitalidad

El cedro, emblema de eternidad

El abeto, lo permanente del ser vivo

Las secuoyas, los gigantes del planeta

El tejo, el eterno enigma de la vida      ¡Nuevo capítulo!

El enebro y la sabina, la continua lucha contra los elementos       ¡Nuevo capítulo!

El abeto, lo permanente del ser vivo

El místico ciprés

 

Apéndices

El árbol taxonómico

Evolución de la vida sobre la Tierra

Glosario botánico

Breve guía de identificación      ¡Nuevo apartado!

 

Índice alfabético de árboles y plantas

Índice de autores citados      ¡Nuevo apartado!

 

 

 

 

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